Nano4814

ENTREVISTA

¿Cómo dialogan las dos caras del camión?

La primera cara que pinté es en la que aparece un personaje bajo presión, encajado dentro de los límites del camión. Está sujetando un palo multicolor partido. Este elemento es el protagonista del otro lado del camión, pero esta vez se trata de una composición abstracta de palos y cuerdas. Creo que hay cierta continuidad entre uno y otro, como si fuesen dos viñetas de un mismo cómic.

¿Cuáles son los retos del proyecto para ti?

El reto principal es que la pieza funcione cuando la ves circulando. Que no sea un borrón en movimiento. Que el ojo del espectador sea capaz de analizarla en décimas de segundo.

¿Cómo se inserta este proyecto en tu trayectoria y en tu discurso?

Sigue la línea de los murales que estaba haciendo en ese momento.

Algunos creadores admiten que llegaron con una idea previa que tuvieron que ir modificando o que creció hacia otros derroteros al enfrentarse a un soporte como este. ¿Ha sido tu caso?

Yo improvisé al cien por cien. Me enfrenté al soporte sin ninguna idea preconcebida y me dejé llevar por el momento. Lo único planeado era la paleta de colores, pero lo demás surgió in situ.

¿Cómo te has planteado la recepción de una obra como esta, en la que el espectador se encuentra con ella, no la busca, y que no «circula» por los cauces habituales del arte?

No suelo pensar demasiado en el espectador a la hora de plantearme qué pintar. Sí es verdad que el soporte es un tanto atípico.

¿Y la fugacidad con la que se recibe?

He intentado que fuese una imagen directa. Sintética, de análisis rápido. O al menos con una primera lectura rápida. Aunque, con un poco más de tiempo, si la pillas parada en el tráfico, te permita recrearte en los detalles y encontrar nuevos significados después de esa lectura inicial.

¿Cómo te has enfrentado a la escala? ¿Estabas acostumbrada a ella?

Sí, la verdad es que llevo muchos años trabajando esos formatos. La escala no supone un problema. Quizá el handicap principal fue el tiempo: los dos días que tuvimos para pintar ambos lados. Fue un poco intenso, bastante ajustado.

¿Qué te aporta a ti una participación como esta y qué crees que le aportas tú al proyecto?

Es una oportunidad de que más gente vea lo que hago y, además, en movimiento, en un entorno casual, público y cotidiano. Sin artificios.

¿Por qué es interesante un proyecto como Truck Art Project?

Me parece brutal tener una pieza en tránsito permanente. En mi caso, dentro de Ibiza. Algo sencillo, pero híper estimulante.

Nano4814 (Vigo, 1978) es un artista esquivo con una habilidad multidisciplinar sobresaliente. Comenzó a desarrollar su trabajo creativo hace más de veinte años en Vigo, su ciudad natal, dando sus primeros pasos dentro de la escuela tradicional del graffiti, aunque con el tiempo ha forjado su propio estilo y una estética personal. Su fascinación por montar en monopatín le llevó a impregnarse de la estética de la cultura callejera y muy pronto comenzó a experimentar con las técnicas del graffiti más clásico. Tras licenciarse en Bellas Artes en la universidad de Pontevedra, realiza una breve estancia formativa en Londres, estudiando en escuelas como la Central Saint Martins School of Arts o el London College of Printing. En 2004 se muda a Madrid para desarrollar su trabajo artístico y comienza a exponer en galerías e instituciones tanto en España como en el extranjero. Entre los muchos proyectos en los que ha participado pueden destacarse Planet Prozess en Berlín, la exposición Urbanitas en el MARCO – Museo de Arte Contemporánea de Vigo y Street Art en la Tate Modern de Londres. Forma parte del colectivo artístico El Equipo Plástico, junto con Eltono, Sixe Paredes y Nuria Mora, con el que ha realizado proyectos de residencia en Perú, China o México.